El elixir de amor se traslada en Granada a los años ochenta

COPE

27th January, 2024. Jorge de la Chica

La producción de Juventudes Musicales ofrece un sobresaliente nivel artístico y está a la altura de las mejores representaciones de esta famosa ópera

Como un éxito cabe calificarse la nueva producción de Juventudes Musicales de Granada que ha puesto en escena El elixir de amor de Donizetti. El primer acierto ha sido la elección del título, una obra divertida y de gran calidad que por algo está entre las partituras de su género más representadas cada año, señal inequívoca de que no ha perdido su vigencia. Pero el gran mérito está en la categoría de la representación, con unos solistas de primer nivel y un coro extraordinario.

Pero no nos podemos olvidar, que la música es el nudo gordiano en torno al que se construye una producción ópera y en donde cimenta gran parte su éxito. En este capítulo el brillo ha resultado extraordinario, con un elenco de gran nivel. Juan de Dios Mateos como Nemorino, aprovechó lo que de actor debe tener el intérprete de este personaje, para mostrar unas dotes indudables. Sobre el recaía, además, el momento culminante que llega con la famosa aria Una furtiva lágrimaSofía Esparza en el papel de Adina, derrochó cualidades vocales. Diego Savini en el rol de Dulcamara, estuvo sobresaliente, adueñándose por momentos de la escena. Teresa Villena encarnó a Giannetta y sobre ella mantenía el mayor peso de la acción durante muchos momentos y en esto hay que calificarla como sobresaliente. Pablo Gálvez que representó a Belcore. No es necesario recurrir al paisanaje para subrayar su categoría. Barítono de una calidad incuestionable y también actor de variados registros, con efectos cómicos, amabilidad y gran personalidad.